T, veintitantos, mejicana
Soy taciturna y huraña.
Mi cabello casi siempre es un lío.
Aún busco qué quiero hacer de mí.


{ older posts / newer posts }

Felicidad
sábado, 22 de agosto de 2009

Escuchando de fondo al canal de ventas, me siento bien. Estuve repasando hace unas horas para los próximos exámenes, en especial para el de sudamericana y francés. También leí aquel libro viejo que huele divino, The Art of Loving. Uy, y vi algunos capítulos de Batman. Y por si eso no fuera suficiente, arreglé a mis peluches, en especial al Monseñor Juan Escutia Urticaria, como si de veritas fuesen a ir a la Fiesta Anual de Té. Les di, y les quité luego, color amarillo chillón a mis uñas. Corté y cosí trazos que formaran pajarillos de tela. Y es que, por si no lo saben, adoro a las aves. De hecho, en algún momento de mi vida deseé ser ornitóloga. Googleé a Tsujiguchi Hironobu y quise más que nunca ser pâtissier. Soñé que podía recuperarme y salir del fango en el que yo solita me metí. Le hablé por móvil a mi hermana para pedirle me comprara otro tubito de tinte color rosa, y me entere que saldría con mi hermano a la Condesa. Pensé y pensé en lo que debía hacer para mi clase de enología del martes hasta decidirme por una ensalada murciana, el problema es que aún no me decido por un vino. Hice un tanto de ejercicio, y salí a caminar un rato cuando fui a la universidad por mis clases de francés. Todavía tengo algunas cosas por hoy: meterme a bañar y jugar Xbox360.

Ha sido un día tranquilo, sin recaídas ni malos pensamientos.
Ojala muchos fueran como hoy.