Respirar por la boca, destrozarme en los abrazos sábado, 27 de marzo de 2010
Estar solo te lleva a buscar compañía, con suerte encuentras unos labios que te ofrecen subir. Te regalan los besos a cambio de un olvido, una promesa que tienes que cumplir.
Mañana empezaré a recuperar tiempo, pues de esa semana deben salir como veinte días. Para el jueves espero tener las fotografías prometidas ya conmigo, además de otras nuevas. También tengo una fiesta que organizar. Es ahora cuando recuerdo porque el año pasado no hice una. Lamentablemente prometí hacerla y entonces festejaré mi vigésimo cumpleaños.
No digas más "te quiero" aunque lo sientas, no digas ya "te necesito". Que el tiempo y tus caricias hablen por ti, que tus palabras vuelan con el viento.
Hoy la excusa fue: Eres demasiado joven para entender lo que quieres. Es su manera amable de detenerme antes de decirme que no. Imbéciles las dudas, necesito tomar una decisión. Sin embargo, me asusta el rechazo. No tanto como le tengo miedo al reemplazo o al olvido, pero sí, y seguramente terminaré haciendo las cosas por impulso y sin pensarlas, como siempre.
...Yo no sé si tú también, ¿quieres todo, y quieres todo, todo, todo lo que pueda suceder?