Fascinación domingo, 19 de septiembre de 2010
Aún conservo muchos de los hábitos que tenía desde niña – de vez en vez pellizco la comida de mamá antes de que la sirva. Y aún me acompañan muchas cosas de antes: sigo cocinando para hacer feliz a alguien, o continuo dibujando para distraerme, y no he abandonado la atracción que me da el maquillaje, peinado y estilismo; es más, todavía amo leer libros bajo las sábanas y escribir en las paredes inspiraciones de madrugada. Ni puedo evitar la diversión que me causa pintar con tizas de colores ni negarme a coser por horas.
Es cierto que he añadido nuevos placeres con la edad, como fueron las modificaciones corporales o el diseño.
Pero la esencia aquí está. Pues yo soy yo misma.
...Alguna vez me preguntaron si siempre había tenido la necesidad de expresarme, si lo que contaba era real y no embustes de mis propios deseos. No lo sé, todo lo que escribo me parece verdadero porque así es como percibo mi realidad. Y porque me gusta relatar cuentos es que tengo diarios electrónicos.